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Viernes de la 1ª Semana de Adviento

Anteriorviernes, 07 de diciembre de 2018 Siguiente

Lecturas Bíblicas
Isaías 29, 17-24
26, 1. 4. 13-14
Mateo 9, 27-31
Liturgia
Color Morado
Ciclo C
Semana Salterio I
Ambrosio
Cita del día

En la narración evangélica de la curación de los dos ciegos encuentro la parábola de la profunda transformación que la Buena Noticia obra en mí si la acojo con fe: el paso de la ceguera a un ver con ojos nuevos, no ofuscados.
La vida vieja, existencia marcada por el pecado, me llevaba a una visión desenfocada de mí mismo, de los otros y de las situaciones de mi vida. La Buena Noticia, por el contrario, me ha abierto los ojos para ver mi ceguera, la necesidad de curación y salvación, que estaban ocultas.
Como recuerda el evangelio de Juan, si creo ver, quedaré siempre en mi ceguera, porque permanece mi pecado (Jn 9,41). Si, por el contrario, como los ciegos de la curación de Mateo, pido al Señor que sane mi ceguera, recibo de él el don de la vista.
Así comienzo a ver, primero un tanto borroso y luego más claramente, la acción del Señor en mi historia, en la de mis hermanos y hermanas. La fe en el Evangelio me lleva a discernir los signos luminosos de la venida de Dios en mi vida, precisamente donde de otro modo sólo aparecen fragmentos disgregados.
Como los ciegos del evangelio me veo revestido de la piedad de Cristo, acogido en su casa, tocado por su mano misericordiosa. El evangelio me pone de manifiesto con nueva luz a los demás y aprendo a estimar lo que el mundo espontáneamente no aprecia: a los humildes, los pobres, los oprimidos.

Fuente:
Lectio Divina para cada día del año: Tiempo de Adviento Lectio Divina para cada día del año: Tiempo de Adviento

Autor: Zevini, Giorgio / Cabra, Pier Giordano

Textos bíblicos
Primera lectura:
Isaías 29, 17-24

Lectura del libro de Isaías

Así dice el Señor:
Dentro de un breve tiempo,
el Líbano se volverá un vergel,
el vergel parecerá un bosque.
Aquel día los sordos oirán
las palabras escritas en el libro;
los ciegos podrán ya ver,
libres de sus densas tinieblas.
Otra vez la gente desgraciada
gozará de la ayuda del Señor;
los más pobres de la sociedad
se alegrarán en el Santo de Israel.
Violentos y cínicos acabarán consumidos,
los que se aprestan al mal serán aniquilados:
los que engañan a la gente en un pleito,
ponen trampas al defensor en el juicio
y condenan por una nadería al inocente.
Por eso, así dice a Jacob
el Señor, que rescató a Abrahán:
Ya no se avergonzará Jacob,
ya no le saldrán los colores,
pues, cuando vea lo que haré con él,
reconocerá mi santo nombre,
confesará al Santo de Jacob,
respetará al Dios de Israel.
Los descaminados sabrán entender,
los que protestan aprenderán la lección.

Salmo:
26, 1. 4. 13-14

R/. El Señor es mi luz, y mi salvación.

      El Señor es mi luz, mi salvación,
          ¿de quién tendré miedo?
          El Señor es mi refugio,
          ¿a quién temeré? R/.

      Una sola cosa pido al Señor,
          solo esto quiero:
          sentarme en la casa del Señor
          todos los días de mi vida,
          contemplar la gracia del Señor
          y frecuentar su Templo. R/.

      Confío en ver la bondad del Señor
          en la tierra de los vivos.
          Espera en el Señor,
          sé fuerte, ten firmeza;
          pon tu esperanza en el Señor. R/.

Evangelio:
Mateo 9, 27-31

Lectura del santo evangelio según san Mateo

En aquel tiempo, dos ciegos seguían a Jesús, suplicando a voces:
—¡Ten compasión de nosotros, Hijo de David!
Cuando entró en casa, los ciegos se le acercaron y Jesús les preguntó:
—¿Creen ustedes que puedo hacer esto?
Ellos le contestaron:
—Sí, Señor.
Entonces les tocó los ojos y dijo:
—Que se haga en ustedes conforme a la fe que tienen.
Se les abrieron al punto los ojos y Jesús les ordenó:
—Procuren que nadie lo sepa.
Ellos, sin embargo, en cuanto salieron, comenzaron a divulgarlo por toda la región.

Color morado
Este color simboliza preparación espiritual. Simboliza humildad, penitencia, deseo y dolor. Se usa en Adviento y en Cuaresma, tiempos de preparación para la Navidad y la Pascua respectivamente. Además, en las celebraciones penitenciales y de difuntos.
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